Cuba y la Unión Europea avanzan hacia la normalización de relaciones

0
444

Cuba y la Unión Europea avanzan hacia la normalización de relaciones

La muerte de Fidel Castro

El 12 de diciembre se firmaría un acuerdo entre el bloque y La Habana para recuperar la cooperación. La UE había roto relaciones con la isla en los años 90.

Brindis. El presidente cubano Raúl Castro y el francés François Hollande, en febrero pasado en el Palacio del Elíseo. Europa y Cuba comienzan a acercarse. /AP

Brindis. El presidente cubano Raúl Castro y el francés François Hollande, en febrero pasado en el Palacio del Elíseo. Europa y Cuba comienzan a acercarse. /AP

  • Idafe Martín
  • Colaborador de Clarín en Bruselas

  • elmundo@clarin.com

La muerte de Fidel Castro llega cuando Bruselas y La Habana intentan normalizar las relaciones entre la Unión Europea y la isla tras años de ruptura impulsada en los años 90 por el gobierno español de José María Aznar.

Las instituciones europeas emitieron comunicados de pésame. El presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker dijo que “Fidel Castro fue uno de los personajes históricos del pasado siglo y la encarnación de la Revolución Cubana”. El jefe del brazo ejecutivo de la UE añadió que Castro “sigue siendo una de las figuras revolucionarias del siglo XX” y que “su legado será juzgado por la Historia”.

La UE rompió relaciones con el régimen cubano en 1996. Llegado al poder ese mismo año, el presidente español Aznar forzó a sus socios europeos a aprobar la conocida como “posición común”, todavía en vigor.

Era el cierre europeo con Cuba hasta que la isla se democratizara. En 2003, con la llamada “Primavera Negra” cubana y la encarcelación de disidentes, Europa impuso sanciones diplomáticas y limitó al mínimo las visitas de responsables europeos a la isla. La Habana se negó entonces a aceptar ayuda al desarrollo europea.

El cambio de presidente en Madrid viró el enfoque europeo. Con José Luis Rodríguez Zapatero la UE volvió a girar. En 2008 se reanudó el diálogo y llegó la cooperación europea a Cuba. Se levantaron las sanciones diplomáticas y la relación empezó a normalizarse en 2010.

La Habana consideró durante años que esa postura europea era una injerencia que impedía normalizar las relaciones con los europeos.

Para llegar a la normalización en 2012, la UE, representada entonces por la ex «canciller» europea Catherine Ashton, empezó a tantear las posibilidades de mejorar la relación sin provocar el rechazo de los países que querían que Europa mantuviera una postura intransigente con Cuba, como algunos del Este del bloque y los nórdicos.

Ignacio Molina, investigador del Instituto Elcano, explicó que varios países de la UE –principalmente Polonia y la República Checa- “no tienen demasiado que perder económica o socialmente y prefieren políticamente apretar las tuercas a un régimen comunista”.

Según este analista, “los checos son especialmente duros porque Fidel Castro apoyó muy activamente la represión de la Primavera de Praga en 1968. Dos días después de la invasión soviética de Checoslovaquia, Castro criticó la rebelión checoslovaca. Los tachó de contrarrevolucionarios que llevaban a Checoslovaquia hacia el capitalismo y a los brazos de los imperialistas y llamó a los líderes de la rebelión «agentes de Alemania del Oeste» y «fascistas reaccionarios».

La negociación de este acuerdo es resultado de la petición de los ministros de Exteriores de la UE a la entonces jefa de la diplomacia comunitaria, Ashton, a finales de 2012, de explorar las posibilidades de abrir una nueva relación con La Habana.

En marzo pasado se alcanzó un acuerdo –que aún no se firmó- para restablecer las relaciones bilaterales. Mientras Cuba avanza en sus reformas económicas –no en las políticas- equipos negociadores del gobierno cubano y la Comisión Europea negocian para que Cuba deje de ser el único país de América Latina que no tiene un acuerdo de cooperación con la UE.

A pesar de las reticencias de algunos países europeos, este próximo 12 de diciembre debe firmarse en Bruselas el nuevo acuerdo con el gobierno cubano.

El compromiso alcanzado en marzo –sobre diálogo político y cooperación- debería ser el primer paso hacia una relación que incluya cooperación, políticas sectoriales –educación, cultura, ciencia- y economía y comercio. La canciller europea Federica Mogherini viajó a La Habana para firmar el acuerdo y dijo entonces era un capítulo más en la mejora de las relaciones y “un paso histórico”. Europa aceleraba así para no perder influencia en la isla tras el deshielo cubano-estadounidense.

Mirá también: Cuba y Europa firman un histórico acuerdo

El presidente del Parlamento Europeo Martin Schulz dijo este sábado en un escueto comunicado que “la UE está con el pueblo cubano mirando al futuro”. Según la Oficina Europea de Estadísticas, la UE es el segundo socio comercial de Cuba tras Venezuela, con 2.600 millones de euros de intercambios en 2013.


Source: Internacionales

Comentários no Facebook