Buscan a un criminal “internacional” por el crimen de Tofito Sufía

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Avelino «Tofito» Sufía  recibió una puñalada mortal en febrero último. Pronto, se iba a descubrir que el principal sospechoso tenía un largo historial en las espaldas.

Desde que había dejado las escuelas, “Tofito” repartía su tiempo libre entre el dictado de clases de piamontés, las jornadas de baile con el grupo de danza y su pasión por la poesía y la jardinería.

Se jactaba de tener el “mejor” jardín sanfrancisqueño y había recuperado un tramo de la vía del Ferrocarril Belgrano transformándolo en uno de los espacios verdes más vistosos y mejor cuidados de esta ciudad.

Llevaba una plácida y activa vida hasta que se cruzó con un peligroso asesino.

Todos los proyectos de este profesor jubilado se truncaron la noche del 3 de febrero de este año cuando fue apuñalado en su casa del barrio San Martín, en el sector sur de la ciudad.

El presunto asesino, en medio de una discusión, le aplicó una estocada en la garganta y otra en el abdomen. Murió tras agonizar más de un mes en la terapia intensiva de una clínica privada.

Nunca se recuperó de esas heridas, pero antes de morir llegó a mencionar el nombre de su agresor a familiares y amigos.

El fiscal Oscar Gieco comenzó la investigación y se guio por las versiones de los allegados de la víctima, quienes apuntaron como principal sospecho a un ciudadano italiano llamado Pietro Giuliano Dalton, que se encontraba prófugo tras la agresión.

Este extranjero hacía unos años que vivía en la ciudad y se mostraba como ingeniero. Debido a su cultura y educación, había ganado el respeto y la confianza de un grupo de vecinos entre los que estaba incluido “Tofito”.

El funcionario judicial dirigió la causa hacia ese extranjero, pero fue grande la sorpresa cuando descubrió que el presunto asesino del docente jubilado tendría una identidad apócrifa y un más que extenso historial delictivo en varios países, como en Italia y en los Estados Unidos.

Según fuentes de la investigación, el sospechoso portaba pasaporte italiano bajo el nombre de “Pietro Giuliano Dalton”, pero este no sería quien decía ser sino que se trataría en realidad de Djiliacy Yakouby (56), un argelino que ingresó al país en 2011 con documentación falsa.

Prontuario

Tras los pasos de Yakouby, el fiscal Gieco descubrió que este sospechoso vivió en Italia desde 1983 hasta 1997, año en el que huyó luego de cometer numerosas estafas, asaltos, y dedicarse a la falsificación de documentos.

En ese período desapareció y se volvió a tener nuevamente noticias de él en Baltimore, Estados Unidos, recién en 2006; donde tras ser expulsado por ser inmigrante ilegal, se descubrió que atacó sexualmente a una joven y subió fotos a Internet.

Desde ese momento hasta comenzado 2011, no hubo más noticias de él.

Hace cuatro años se volvió a escuchar del argelino cuando arribó a nuestra ciudad, por lo cual la investigación también tendrá que determinar cómo y por qué llegó hasta esta ciudad.

Gieco comenzó a tejer una intrincada red de relaciones para tratar de dar con el sospechoso de haber matado al jubilado.

Entre las diferentes líneas que está investigando, descubrió que en Buenos Aires un hombre con nombre similar (Pietro Giuliano Dalton) había amenazado a una mujer y sus huellas fueron levantadas por los peritos.

Por tal motivo, tomó esas huellas para cruzar información con Interpol Italia y el resultado que arrojó fue sorpresivo, ya que esas marcas dactilares pertenecían al ciudadano argelino que está siendo buscado en ese país de Europa y en Estados Unidos.

A partir de entonces, se comprobó que el tal “Dalton” en realidad era el argelino buscado en buena parte del mundo.

El fiscal indicó que se está trabajando de manera intensa en esta causa y que se pidió colaboración a otros organismos para dar con el paradero de este argelino, que hasta ahora burló todas las medidas de seguridad de varios países y como en la mejor película de espionaje se escabulle de todos los sistemas policiales dispuestos para atraparlo.

 

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