La misión del FMI-Ley de Emergencia

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Luis Cubeddu, jefe de la misión del FMI para la Argentina

Se estima que el paquete le generará al Gobierno un ahorro de 1,5% del PBI, entre nuevos ingreso y congelamiento de gastos. El presidente Alberto Fernández confirmó que la visita será en los próximos días.

El presidente Alberto Fernández confirmó que un equipo del Fondo Monetario Internacional (FMI) visitará el país en los próximos días, en lo posible antes de fin de año. Será el debut del venezolano Luis Cubeddu como jefe de la misión en la Argentina. Con la Ley de Emergencia ya en rigor, el objetivo de los analistas será tantear cuáles son los planes del ministro de Economía, Martín Guzmán, para al menos USD 6500 millones en recursos que se estima generará el paquete de medidas promulgado ayer.

Con aumentos proyectados en la recaudación por el Impuesto a los Bienes Personales, Tasa de Estadística que pagan las importaciones, el Impuesto PAIS que grava las operaciones cambiarias y congelamiento de la movilidad jubilatoria, entro otras medidas, distintas estimaciones privadas calcularon el impacto fiscal en al menos USD 6500 millones para el año próximo. El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), por caso, prevé que el paquete económico combinado con decisiones de gasto que serán necesarias en 2020 puede llevar al déficit fiscal primario del año que viene a un 0,8% del PBI.

Es un mundo nuevo para el Fondo. La última vez que los funcionarios del organismo visitaron el país fue el 25 de agosto pasado, en ese entonces bajo el liderazgo del italiano Roberto Cardarelli. Eran los días posteriores al resultado de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias que sorprendieron a un mercado que descontaba una buena performance del entonces presidente Mauricio Macri y generaron un salto del dólar del 23% sólo en la rueda del lunes 12.

Desde entonces, los insumos básicos con los que trabaja el Fondo volaron por los aires. Cualquier proyecto de Ley de Presupuesto 2020 fue a parar a la basura y el programa financiero para el año -la previsión de vencimientos, gastos y sus formas de financiamiento- pasó a ser una completa incógnita.

Argentina’s Economy Minister Martin Guzman leaves a news conference in Buenos Aires, Argentina December 11, 2019. REUTERS/Mariana Greif

Cubeddu llegará entonces con el objetivo de empezar a rearmar esa hoja de ruta, conocer cuál es el destino que tiene pensado Guzmán para el margen presupuestario que le da la nueva Ley y empezar a plantear un nuevo acuerdo.

Aunque el presidente Fernández ya dijo que no aspira a conseguir nuevos desembolsos de fondos frescos -del paquete original de USD 57.000 millones quedan USD 11.000 millones que la Argentina no tomó- los tiempos que acuerden el Tesoro y el Fondo para el repago de los más de USD 45.000 millones ya prestados son parte esencial la necesidad de “aire” de la que habla Guzmán cuando se refiere a una negociación que le permita al país reprogramar sus pagos con un período de gracia que le permita hacer política expansiva.

Guzmán no tiene apuro por alcanzar el equilibrio fiscal. «El 2020 no es un año en que se pueda hacer ajuste fiscal ya que agravaría la caída, por eso necesitamos aire”, dijo en una de sus primeras apariciones. Pero eso no quita que la variable no sea esencial para su objetivo de renegociar los vencimientos en el corto plazo. El argumento más convincente que puede llevar a la mesa de negociaciones, tanto frente a la directora del Fondo Kristalina Georgieva como sentado ante los acreedores privados, es un sendero fiscal en el que los recursos sean suficientes como para cumplir con el nuevo perfil de vencimientos que surja después de una eventual reestructuración.

En ese sentido, hay poco que se haya hecho público de los objetivos del flamante ministro. Pero las estimaciones privadas más cercanas al Gobierno, por ejemplo de la consultora PxQ de Emanuel Álvarez Agis, muestran números similares a las estimaciones del IARAF, aunque con escenarios más optimistas, que se permiten un rango de previsiones para el resultado primario que van desde un déficit del 0,4% a un superávit del 0,7%, de acuerdo al tiempo que duren los congelamientos de haberes previsionales y otras medidas de austeridad contenidas en el paquete de la Ley de Emergencia.

Fuente: Infobae