Marcharon y escracharon la casa de Carlos Fuentes: pidieron tobillera electrónica mientras siga libre

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«No basta con que nos digan les creo, queremos que la justicia sea justa». Familiares de las víctimas del exfuncionario municipal condenado por el abuso sexual de su hija y una amiga de ésta y absuelto por otros dos hechos, marcharon acompañados por organizaciones sociales y colectivos feministas que rechazan el fallo que, por ahora, lo deja afuera de la cárcel.

El sentimiento de indignación, bronca e impotencia que dejó el fallo del tribunal que condenó el pasado viernes a Carlos Esteban «Cacho» Fuentes (69) a 7 años de prisión luego de ser hallado culpable de los delitos «abuso sexual gravemente ultrajante» en perjuicio de una de sus hijas -la mayor de las denunciantes- y «abuso sexual simple» en perjuicio de una amiga de ésta, movilizó a cientos de mujeres este martes en la Plaza Cívica de nuestra ciudad para acompañar el reclamo de los familiares de las víctimas por la prisión efectiva del ex funcionario municipal que seguirá en libertad hasta que la sentencia quede firme.

Pasadas las 16.30, los manifestantes se congregaron en el centro para visibilizar el pedido de justicia y allí, Guadalupe Amantini, hija mayor de Fuentes y una de sus víctimas, tomó la palabra y afirmó: «No basta con que nos digan les creo, queremos que la justicia sea justa».

Por su parte, la madre de la joven y expareja de Fuentes, Sandra Amantini, manifestó: «Creí que el viernes por fin íbamos a poder descansar, aunque desde entonces no lo podemos hacer. No podemos abandonar, hay muchas luchas y hoy es ésta y envuelve a mis hijas y a otra joven».

También pidieron para que se le coloque una tobillera electrónica a Fuentes. «Solicitamos el uso de tobillera para Fuentes ya que creemos que sí existe peligro de fuga y tememos, fuera del ámbito judicial, por la salud física de mis hijas y demás personas», apuntó Sandra.

Escrache 

Tras la palabra de la familia constituida en querellante durante en la causa y el pronunciamiento de agrupaciones sociales y colectivos feministas, la manifestación se trasladó a la calle y, desde la Plaza Cívica, avanzó por bulevar 25 de Mayo, giró hacia bulevar Buenos Aires y de allí, la movilización llegó hasta el frente del edificio en donde actualmente vive Fuentes, en 9 de Julio al 2.400. 

Allí, las víctimas y los manifestantes portando pancartas con la imagen de Fuentes, volvieron a pedir justicia y realizaron un escrache pegando en las paredes del ingreso al edificio volantes con la cara del condenado.

«Estamos lastimados y defraudados»

Sandra Amantini sostuvo que desde el entorno familiar de las víctimas «estamos lastimados y defraudamos. Los intocables quieren seguir siéndolo y la justicia los apaña. Hubo abuso, violación, violencia física, verbal y psicológica. Se corrompieron a menores, hubo víctima antes, durante y después del proceso. La justicia no existió», dijo.

Tanto Guadalupe como Sandra agradecieron el apoyo recibido por la sociedad sanfrancisqueña y aseguraron que no bajaran los brazos. 

«Independencia significa no tener dependencia del otro, salir de la dominación, bajemos hoy (por ayer) este concepto a todas las situaciones de abuso infantil y adolescente en donde el mayor beneficio del autor es la asimetría de poder», señaló Guadalupe.

Y luego añadió con indignación que «además de haber sido cuestionada durante años y siendo sometidas una y otra vez a pericias físicas y psicológicas, sumado a la cantidad de veces que nos llamaban a declarar, este sujeto (Fuentes) también se tomó el atrevimiento de señalar que esto no era más que un complot entre familias para quitarle una casa».

También hizo hincapié en que «la justicia, a través de este fallo, no lo considera (a Fuentes) un peligro para la sociedad. Queremos que deje de privarnos a nosotras, las víctimas, de la libertad y ponga a este delincuente donde debe estar».

Un fallo que cayó mal

El pasado viernes, un tribunal presidido por el vocal de la Cámara Criminal y Correccional de San Francisco, Claudio Requena, secundado por los jueces de Ejecución Penal, María Teresa Garay, y Penal Juvenil, Andrés Peretti, más dos jurados escabinos, condenó a Fuentes a 7 años de prisión aunque, hasta tanto la sentencia no quede firme, continuará en libertad.

El mismo tribunal, además, decidió absolver al exdirector de Cultura y periodista en cuanto a las imputaciones por «abuso sexual agravado sin acceso carnal y promoción a la corrupción de menores» y «abuso sexual con acceso carnal», en perjuicio de la menor de sus hijas.

Durante el juicio, la Fiscal de Cámara, Consuelo Aliaga Díaz, había pedido nueve años de prisión para el acusado. La querella había adherido a la solicitud de la fiscal, en tanto que la defensa había pedido la absolución.

La asesora letrada Marcela Beccaría, en representación de las víctimas que eran menores cuando ocurrieron los hechos que se juzgaron, también había adherido a la solicitud de la fiscal. El juicio contra Fuentes -que fue defendido por el abogado Felipe Trucco- se realizó a puertas cerradas, demandó cinco días y una importante cantidad de testigos.

Los fundamentos de la sentencia serán leídos el próximo miércoles 7 de agosto, tras ellos, Mario Ruiz, el abogado de Sandra Amantini, recurrirá en casación ante la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Córdoba.

Una de las especulaciones que más preocupa a los familiares de las víctimas es la posibilidad de que Fuentes cumpla una prisión domiciliaria teniendo en cuenta su avanzada edad.

La investigación de lo ocurrido estuvo en manos del fiscal de Delitos Complejos, Bernardo Alberione. 

FUENTE: La Voz de San Justo

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