A un mes de la fuerte tormenta, la ciudad sigue su recuperación

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A un mes de la feroz tormenta del pasado 14 de diciembre, que dejó numerosos daños en la ciudad, todavía existen muestras del desastre que originó este fenómeno meteorológico cuyo último antecedente databa de 30 años atrás cuando se había desatado sobre San Francisco un tornado.

Si bien de inmediato el Comité de Crisis -conformado por la municipalidad, Defensa Civil, Bomberos Voluntarios y demás instituciones- comenzó a trabajar en la tarea de despejar lugares para el tránsito vehicular y ayudar en los sectores más castigados por el fenómeno, con el paso de los días aún quedan sitios que siguen exhibiendo la rudeza de un fenómeno que provocó  miles de árboles dañados, muchos de ellos caídos; centenares de techos que volaron y hasta la caída de construcciones de muchos años de antigüedad, como fue el galpón de la firma Carossio y Vairolatti.

Tras conocerse que la tormenta afectó a más de mil árboles en la ciudad, a un mes de lo sucedido es común observar por diversos barrios el paso de camiones de la municipalidad cargando ramas y troncos contribuyendo a despejar sectores afectados.

Barrio Parque fue severamente castigado por la tormenta. Según los registros municipales, este sector fue el que más sufrió por lo que desde el gobierno municipal se asignó personal y recursos para volverlo a la normalidad.

El presidente del centro vecinal, Marcelo Molla, explicó que el sector recién se recuperó en un 50 por ciento.

El vecinalista recordó que en las primeras dos semanas posteriores a la tormenta estuvo trabajando en el sector personal de Desarrollo Social del municipio, relevando los daños. «Ese trabajo se dio muy rápido y permitió atender las necesidades a muchas personas que sufrieron el impacto. En los primeros diez días se hizo mucho pero con el paso del tiempo se observa que queda mucho por hacer todavía. Creo que estamos en un 50 por ciento de la tarea por realizar aún», manifestó.

Molla destacó que «hay ramas y muchos postes de maderas que están por caerse. Si bien no todo depende la municipalidad, creo que aún resta mucho por hacer», consideró.

Al enumerar los daños más comunes ocasionados en el sector, no dejó de señalar la voladura de techos de chapa y rotura de vidrios. «Lo que más rompió la tormenta fue ventanas, vidrios y los tanques de agua que fueron pocos los que quedaron íntegros».

 FUENTE: La Voz de San Justo

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