El Vaticano criticó las finanzas offshore y el excesivo endeudamiento

0
208
IP101 CIUDAD DEL VATICANO (VATICANO), 08/12/2015.- Fotografía tomada desde un helicóptero y facilitada por la Policía italiana, hoy, 8 de diciembre de 2015, que muestra una vista aérea de la plaza de San Pedro en el Vaticano, hoy, 8 de diciembre de 2015. Miles de fieles católicos de todo el mundo asistieron hoy a la apertura de la Puerta Santa y a la inauguración del Jubileo Extraordinario de la Misericordia, en una jornada que coincide con los mil días de pontificado del papa Francisco. EFE/CRÉDITO OBLIGATORIO : MASSIMO SESTINI PARA LA POLICÍA ITALIANA/SÓLO USO EDITORIAL/PROHIBIDA SU VENTA
La Santa Sede difundió esta mañana un trabajo doctrinario en el que analiza los problemas financieros globales.

El Vaticano difundió este jueves un documento que analiza los problemas económicos globales e incluye críticas a dos aspectos sobre los cuales se debate mucho en la Argentina: las finanzas offshore y el excesivo endeudamiento público, que –según alertó– afectan el desarrollo y crecimiento de los países.

Si bien el documento tiene alcance global y comenzó a elaborarse hace varios meses, muchos de los temas que aborda adquieren trascendencia en momentos donde la Argentina empieza a salir de las turbulencias cambiarias y acude al Fondo Monetario Internacional para tomar deuda. Además, pone en foco nuevamente la compleja relación entre el gobierno nacional y el papa Francisco.

Las cuestiones económicas y financieras, nunca como hoy, atraen nuestra atención, debido a la creciente influencia de los mercados sobre el bienestar material de la mayor parte de la humanidad. Esto exige, por un lado, una regulación adecuada de sus dinámicas y, por otro, un fundamento ético claro, que garantice al bienestar alcanzado esa calidad humana de relaciones que los mecanismos económicos, por sí solos, no pueden producir. Muchos demandan hoy esa fundación ética y en particular los que operan en el sistema económico-financiero. Precisamente en este contexto se manifiesta el vínculo necesario entre el conocimiento técnico y la sabiduría humana, sin el cual todo acto humano termina deteriorándose y con el que, por el contrario, puede progresar en el camino de la prosperidad para el hombre que sea real e integral“, introdujo el trabajo doctrinario titulado  Oeconomicae et pecuniariae quaestiones redactado por la Congregación para la Doctrina de la Fe y por el Dicasterio para el Servicio al Desarrollo Humano Integral, que propone “consideraciones para un discernimiento ético sobre algunos aspectos del actual sistema económico y financiero”.

El texto identifica riesgos, injusticias e inmoralidades en el actual sistema. Pero sugiere también soluciones: pide mayores reglas para que todos tengan garantías, propone un impuesto mundial sobre las transacciones offshore e invita a llevar a cabo cambios estructurales para resolver el problema de la deuda pública de muchos países.

Así, el Vaticano advirtió que en los países con economías menos desarrolladas, el sistema offshore ha empeorado su deuda pública. “Es bien sabido que importantes sujetos económicos tienden a buscar la socialización de las pérdidas, frecuentemente, con la connivencia de los políticos“.

Aunque reconoce que la razón formal para legitimar la presencia de sedes offshore es la de evitar que los inversores institucionales paguen doble impuesto, alerta que “estos lugares se han convertido hoy en día, en ocasión de operaciones financieras a menudo al límite de la legalidad, cuando no se ‘pasan de la raya’, tanto desde el punto de vista de su legalidad normativa, como desde el punto de vista ético, es decir, de una cultura económica sana y libre del mero propósito de elusión fiscal”.

Según el análisis, “en la actualidad más de la mitad del comercio mundial es llevada a cabo por grandes sujetos, que reducen drásticamente su carga fiscal transfiriendo los ingresos de un lugar a otro, dependiendo de lo que les convenga, transfiriendo los beneficios a los paraísos fiscales y los costos a los países con altos impuestos. Está claro que esto ha restado recursos decisivos a la economía real, y ha contribuido a la creación de sistemas económicos basados en la desigualdad. Por otra parte, no es posible ignorar que esas sedes off-shore se han convertido en lugares de lavado de dinero sucio, es decir, fruto de ganancias ilícitas (robo, fraude, corrupción, asociación criminal, mafia, botín de guerra…)”.

Para la Santa Sede, el sistema fiscal de los Estados “no siempre parece justo”. Al respecto, señalaron que “tal injusticia a menudo es en perjuicio de los sectores económicos más débiles y en ventaja de los más equipados y capaces de influir incluso en los sistemas normativos que regulan los mismos tributos”. De hecho, destacan que “la imposición tributaria, cuando es justa, desempeña una fundamental función equitativa y redistributiva de la riqueza, no sólo en favor de quienes necesitan subsidios apropiados, sino también en el apoyo a la inversión y el crecimiento de la economía real”.

FUENTE: Infobae

Comentários no Facebook