La ONU ya debate el marco regulatorio para las reestructuraciones de deudas

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Así lo manifestó Sacha Llorenti, el embajador de Bolivia ante la ONU, en la apertura de la primera sesión de trabajo. Minutos antes, en el inicio de la discusiones, el diplomático boliviano fue elegido presidente del Comité ad hoc de la Asamblea General que llevará adelante las conversaciones destinadas a elaborar la convención.
La resolución aprobada el 9 de septiembre «marca un antes y un después en el debate» de la comunidad internacional, planteando la necesidad de «crear un marco jurídico que facilite la reestructuración ordenada de las deudas soberanas», que a su vez «permita restablecer la viabilidad y el crecimiento equitativo» de los países, dijo Llorenti.

«Es de especial importancia que haya una solución eficaz, completa y duradera al problema de la deuda de países en desarrollo» a fin de posibilitar su «desarrollo inclusivo», agregó el diplomático, quien se desempeñó hasta los primeros días de enero como titular del G-77 + China, y tuvo a su cargo la presentación de la moción impulsada por el grupo a partir del caso argentino.

La primera de lo que serán tres jornadas consecutivas de trabajo en la sede de la ONU contó este martes con la exposición del ex ministro de Economía colombiano y actual profesor de la Universidad de Columbia,José Antonio Ocampo.

El experto señaló que «la reestructuración de deuda es un mecanismo esencial para el funcionamiento de todas las economías modernas» que viene siendo aplicado desde hace muchos años, pero que ahora plantea una cuestión principal dada «por los problemas creados por las decisiones de los tribunales de Estados Unidos», como se dio en el caso argentino, «que crearon grandes obstáculos a una de las reestructuraciones más exitosas de la historia».

En ese caso, «el tribunal estadounidense falló a favor de quienes no habían participado en esas reestructuraciones y eso creó un grave problema», detalló Ocampo, quien subrayó que esa situación «no se trata de algo que afecta sólo a Argentina» sino que es «una cuestión mundial» debido a que «la falta de mecanismos para gestionarla, es una de las grandes carencias del sistema financiero internacional».

El experto de la Universidad de Columbia, abordó entonces los dos enfoques que fueron puestos sobre la mesa para solucionar esta situación: el contractual y el reglamentario.

La primera opción «siempre es útil y tiene que ser parte de cualquier sistema que adoptemos» pero es «limitada» ya que tiende «a resolver pocos problemas y demasiado tarde», así como carece «de formas uniformes» siendo que «se va caso por caso y eso pueden generar problemas entre los acreedores pero también entre los deudores, de igualdad», siendo que «la capacidad de negociación del país en cuestión afectará al resultado de la reestructuración».

Por ello, es que «el acercamiento normativo, reglamentario, es esencial para el buen funcionamiento de los mercados de deuda», aseguró el ex ministro de Economía colombiano.

Este enfoque, «debe operar aportando la oportunidad de empezar de nuevo a los deudores», dando sostenibilidad para que los países pueden crecer y cumplir con los objetivos de desarrollo y que al mismo tiempo pueden pagar la deuda, así como debe «proteger los derechos de los deudores», mientras que «todas las decisiones tienen que ser vinculantes en todas las situaciones y para todos los acreedores».

Ocampo recordó la propuesta presentada ante la Asamblea General por el premio Nobel Joseph Stiglitz, en 2009, y dijo que partiendo de esa base, el mecanismo sistémico que debería aprobarse en este caso es «un proceso que tiene tres etapas con plazos claros para cada una de las etapas: negociaciones voluntarias, mediación y arbitraje. Algo similar al o que sucede a nivel nacional en la solución de controversia de deuda».

Por su parte, el flamante presidente del G-77 + China, el sudafricanoKingsley Mamabolo, transmitió la «profunda preocupación» del grupo sobre la problemática suscitada con los fondos buitre y explicitó su «profundo compromiso con este proceso» que está teniendo lugar en el organismo multilateral.

El G-77 + China considera «especialmente importante que haya una solución oportuna eficaz, justa, completa y duradera a fin de garantizar el crecimiento y desarrollo de los países» para lo que llamó a mantener «un debate cabal y profundo entre los estados miembros» de las Naciones Unidas, concluyó Mamabolo.

El primer día de trabajo del Comité para la elaboración de un marco regulatorio internacional para procesos de reestructuración de deudas soberanas, continuó con la intervención de los representantes de distintos países que participaron activamente de la discusión a través de comentarios y propuestas.